El joven entro con paso firme a la joyeria y pidio el mejor anillo de compromiso que tuvieran.
El joyero le presento uno muy bonito.
El hermoso diamante, solitario, brillaba como un diminuto sol resplandeciente.
El joven contemplo el anillo y con una sonrisa lo aprobo.
Pregunto luego el precio y se dispuso a pagarlo.
¿Se va usted a casar pronto?", le pregunto el joyero.
"No", respondio el joven, "ni siquiera tengo novia".
La muda sorpresa del joyero divirtio al comprador.
"Es para mi madre", dijo el joven; "cuando yo iba a nacer estuvo sola, alguien la aconsejo que me matara antes de que naciera, asi se evitaria problemas. Pero ella se nego y Dios y ella me dieron el don de la vida.
Fue Padre y Madre para mi, fue una amiga, hermana y fue maestra, me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno.
Yo se lo doy como una promesade que si ella hizo todo por mi, ahora yo hare todo por ella.
Quiza despues entregue otro anillo de compromiso, pero sera el segundo".
El joyero no dijo nada, solamente ordeno que se le hiciera al joven el descuento aque que se hacia nada mas a los clientes distinguidos.
Harold Bloomfield

1 comentarios:
ToT
snif snif
*fregandose la nariz*
......
me encanto!! TwT
grandioasa historia!!
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